IGLESIA DE SAN PABLO DE ÚBEDA

IGLESIA DE SAN PABLO DE ÚBEDA
Iglesia de San Pablo (ÚBEDA)

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martes, 16 de diciembre de 2014

POEMA PREMIADO EN ALCALÁ DE HENARES

Estampa de matrimonio.    

I

Matriarcado de voces que se alzan en penachos
sobre el río imaginario de la igualdad genuina.
Hembras ateridas, rudos pechos de tierra, cofias sin pulir;
nervaduras, nudos de coraje y aspirina,
mujeres sin rodillas de tanto felar al miedo en su despacho.
Sólido refugio en la ensenada para el hijo.
Dársena para la luz morada de los cardenales.
Matrices del aliento por inercia.

II

Tus labios marcan una aduana cósmica en sus labios
que inspira y que señala el condominio de su cuerpo.
Navegas por un mar bien dibujado en cuadernos de bitácora;
con precisión geométrica sorteas las dorsales;
conoces todos los refugios de las olas en su estuche.
En cada mirada te incorpora pidiendo tu anuencia;
en todos sus gestos reivindica un gesto tuyo que respalde...
hablas por tu boca las palabras que ella piensa.
La mimas, la traes y la llevas a tus compromisos sociales
según te conviene.
La acompañas y la exculpas, la distraes...
La humillas y la ignoras. La posees.

La dominas.                          La borras.                              La suplantas.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

PREMIO DE POESÍA EN ÓLVEGA

Igual que el año pasado un poema mío ha sido premiado en Ólvega (Soria) por la Asociación "LA JUVE". La composición se titula "PARA LEER ANTES DE IRTE". La dotación consiste en 90 euros y placa.

domingo, 30 de noviembre de 2014

PREMIO DE POESÍA EN ALCALÁ DE HENARES

Mi poema sobre violencia de género "ESTAMPA DE MATRIMONIO" ha resultado vencedor del 
II  CERTAMEN POÉTICO "VIOLENCIA, LA CONSECUENCIA" convocado por la Asociación de mujeres "ELEANOR ROOSEVELT" de Alacalá de Henares.
 La entrega de premios aún no está fechada pero será pronto.

martes, 25 de noviembre de 2014

RELATO "LA ESPADA Y LA LUZ"

A continuación transcribo el relato que a juicio del Jurado ha merecido el galardón de "LA NOCHE DE LAS QUIMERAS". Se trataba de escribir en directo durante una hora y cuarto, en un salón del palacio Vela de los Cobos de Úbeda, un relato en el que había que incluir obligatoriamente la frase "el mariscal Jorge Robledo", aventurero ubetense de principios del XVI. Casi no me dio tiempo ni de releer lo que sucede y he preferido no corregirlo para que no pierda encanto.

LA ESPADA Y LA LUZ


No estoy aquí por caprichos de las musas, ni por un afán de incrementar mi currículum literario con un nuevo trofeo para mi vitrina. Tal vez el año pasado sí respondía a este dictado mi concurrencia. Reto de literatura en vivo y en mi ciudad. Me sentía como el mariscal Jorge Robledo a la busca de EL Dorado, pero con otras limitaciones, otro tiempo y otra voluntad menos épica, como podrán comprender ustedes, miembros del jurado. Y me presenté con mi viejo portátil en una mano y ese afán que nos lleva a los escritores a oliscar los estímulos. Vine con un rumor de palabras y con retazos de viejas historias grabadas a fuego en la piel de mi alma, como ventaja, pensaba yo en aquel momento, sobre mis adversarios y con un gálibo de autoestima añadido y forjado en tantos años de hilvanar sílabas y hacer que éstas representen sobre la liturgia blanca de una pantalla de ordenador una nimia parte de mis sentimientos. Éramos pocos los llamados a pasar la tarde fría de noviembre ordenando delirios y leyendas, quimeras y pasiones en un lóbrego local aderezado deprisa para albergarnos. Cuando comencé a escribir, tras una primera vacilación en el enfoque y un retractarme a tiempo, parecía que un halo de inspiración se hubiese posado sobre mi cabeza y transmitiera en morse o yo no sé de qué otra manera, un ejército ordenado de vocablos que iban llenando la página de mi computadora sin apenas transiciones o lapsus importantes. Así terminé el primero mi obra breve, lacónica pero aguerrida, insustancial pero a la vez portadora de dones literarios fácilmente discernibles por un lector avezado. Tal vez por ello no me sorprendió la llamada del día siguiente en la que se me concedía el galardón: ¡Enhorabuena, ha sido usted el ganador del premio de relato “La noche de las Quimeras”! – fue su escueto comunicado. Después me aclaró la hora y el lugar de aquel duelo tan agradable en el que se me haría entrega del precioso trofeo, como decía antes, otro más con el que poblar el anaquel barroco de mi estantería.
Recuerdo el acto con nitidez. Algo sencillo y a la vez gratificante para el ego de un autor. Recibí, no alcanzo a reproducir el nombre de la autoridad encargada de hacerme la entrega, el saludo afectuoso y el trofeo, al que no alcanzo a definir sin la angustia interior que me acompaña desde entonces. Hice hueco al lado de una placa de unas Justas Poéticas, entre un diploma petrificado en mármol y una escultura pequeña que representaba una pluma en cristal de murano, grabada con el nombre de la localidad convocante. Procedí a colocar “el trofeo” ubetense y ya comprendí, tal vez las sensaciones inexplicables usan siempre ese lenguaje de escalofríos para anunciarnos su voluntad, que mi vida iba a cambiar desde ese momento, aunque a decir verdad ni en mis peores pesadillas podía intuir en qué modo.
A eso de las tres de la madrugada un fuerte impacto me arrojó de los mullidos brazos de Morfeo a los de mi mujer, sobresaltada y lívida, quien me abrazaba como primera reacción al intempestivo tropel. Tras reaccionar con entereza blandí la espada que conservamos de nuestro enlace nupcial a guisa de tizona y me dirigí al salón cual un Cid del siglo XXI, en pijama de rebajas, en pos del origen sonoro. Me asaltó una tos nerviosa, que debe ser la defensa de nuestro sistema simpático para alertar al enemigo de nuestra presencia y ponerle en huida, cuando iba por el pasillo hacia el salón. Conecté todas las luces y sin saber cómo así una linterna, tan inútil en semejante circunstancia como molesta.  “La espada y la luz”, pensé en un arrebato intermedio como título para un futuro relato. Y de ese modo advertí, con una  sonrisa exagerada por un manojo de neuronas que volvían a sus puestos tras su disposición bélica, que sólo había sido el trofeo de cristal, ese que llevaba grabado el nombre de una ciudad perdida donde una vez fui galardonado, el que había producido el estruendo al hacerse trizas sobre el terrazo. No obstante no llegué a tranquilizarme del todo cuando observé el rictus –al menos a mí me lo pareció- entre burlón y desafiante del trofeo recién conquistado, como si quisiera darme a entender que había sido él el causante del accidente de su compañero de repisa, algo tan ilógico como improbable, pero que sumó otra canasta de tres puntos a favor del escalofrío.
Todo hubiese sido fruto de mi imaginación febril y literaria, y así lo pensé durante las siguientes jornadas, de no ser porque a la semana exacta de aquel desaguisado, se repitieron los hechos. La misma hora. El mismo o mayor estruendo y una nueva víctima, esta vez  el trozo de mármol grabado con mi nombre, que acabó –no entiendo tanta dureza para acabar así- convertido en diez o doce guijarros blancos y deformes donde podían leerse letras sueltas que hasta hace poco conformaban mis apellidos. Al entrar al salón sólo miré el trofeo de la “Noche de las Quimeras”, el cual me retaba con su mirada mil veces más desafiante y una sonrisa maquiavélica que sobrecogía.
Como intuirán ustedes, miembros del Jurado, aunque no lo entiendan todavía hasta que no alcance a darles las explicación definitiva, los sucesos siguieron repitiéndose cada vez con mayor frecuencia hasta dejar limpio de galardones la parte superior de la librería que uso –usaba- a modo de expositor de honores, panoplia de momentos álgidos en mi ilusa carrera, emuladora de Cervantes, por la que me gustaba pasear la vista las tardes de poco ingenio para recordarme que alguna vez había dado con la tecla de la calidad, según atestiguaban con su testimonio aquellas reliquias. Ahora campeaba como dueña absoluta y señora feudal de aquel páramo el “Trofeo de la Noche de las Quimeras”.   Infeliz de mí, pensé que con aquello terminaría mi pesadilla, la que comenzó esta noche de hace un año con la consecución del premio de la edición pasada. Pero no. El espíritu burlón de aquella pieza artesana siguió martilleándome los pensamientos, hasta tal punto que en estas dos últimas semanas, cuando voy alcanzando el estado de duermevela que precede al sueño, oigo una voz entre felina y de ultratumba que me susurra machaconamente “¡ dame un hermana si quieres que acabe este suplicio, dame una hermana si quieres que acabe este suplicio…!”
No sé si la locura se está instalando en mí, fruto quizás de otros excesos o si en realidad introduje en la intimidad de mi casa un enemigo indescifrable que no sé de qué puede ser capaz de ahora en adelante. Tras un instante de lucidez esta mañana he creído ver la luz , la luz mística, no la de la linterna de marras, y he deducido que se estaba refiriendo a que le consiguiera la figura de este año, a su hermana, según mi entendimiento, por lo que he acudido con esa angustia vital de la que hablaba al principio a esta velada creadora, no por ganar en sí, si no por intentar acallar la maldición de la Noches de las Quimeras. Suplico vuestra comprensión.

FIN         

viernes, 21 de noviembre de 2014

PREMIO DE RELATO EN ÚBEDA

Mi relato "La espada y la luz" ha sido galardonado con el premio "LA NOCHE DE LAS QUIMERAS", concurso de relato convocado en el marco del CERTAMEN INTERNACIONAL DE NOVELA HISTÓRICA CIUDAD DE ÚBEDA.

Mañana 22/11/2014 es la entrega de premios en el palacio Vela de los Cobos a las 12.00 A.M.   

jueves, 13 de noviembre de 2014

GALA DE ENTREGA DE PREMIOS OROLA 2014

El pasado viernes 7/11/2014 tuvo lugar la entrega de premios y la presentación de la antología OROLA 2014, certamen al que, bajo el lema "FACER ESPAÑAS", habíamos concurrido 184 autores desde los dos lados del Atlántico y que he tenido el inmenso honor de que adjudicaran el PRIMER PREMIO a mi vivencia "OCASIONES PARA ESTREMECERSE". Los otros dos galardones se han ido a Valencia.- Por la vivencia titulada "LOS VERSOS QUE YO ESCRIBO" fue distinguida con el SEGUNDO la escritora María José Toquero y con el TERCERO  Laura Cabedo por "EL PASADIZO". Los tres posamos abajo con el artífice de todo esto, don FERNANDO ORLANDO, quien cumplió con nosotros unos envidiables 84 años. 
                               De izquierda a derecha: Mª José Toquero, Laura Cabedo, un servidor y don Fernando Orlando.

Más información en www.OROLA.es
Ya están las bases del certamen de 2015 

domingo, 26 de octubre de 2014

PREMIO EN ELDA/PETRER

Me acaban de anunciar la concesión del PRIMER PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA "SACRA LEAL", del grupo CUENTAMONTES de Elda y Petrer (Alicante) por mi poema "Carta desde la cumbre" cuyo tema debía girar en torno al montañismo y la escalada  
logo_cuentamontes
La entrega de premios se realizará en febrero del año que viene y el galardón consiste en la publicación del poema en un libro, 150 euros y estatuilla "CUENTAMONTES"

miércoles, 22 de octubre de 2014

SEGUNDO PREMIO DE RELATO EN VILLAPALACIOS

V CERTAMEN LITERARIO "PALABRAS POR VILLAPALACIOS"


Mi relato "LA FARMACIA" ha obtenido el segundo premio en el certamen. La entrega de premios será mañana día 24 de octubre en el Ayuntamiento a las 17,30.
Una vez recibido el galardón colgaré el texto en este blog.

martes, 21 de octubre de 2014

MICRORRELATOS DE ABOGADOS

Mi microrrelato "MENÚ DEL DÍA" ha sido seleccionado en el mes de octubre. 

Se  puede leer en:

 http://www.microrrelatosabogados.com/historico1.asp?mes=10&ano=2014&ed=6

martes, 26 de agosto de 2014

BOTIJO DE BARRO EN DUEÑAS

El pasado 15 de agosto competí en las Justas Poéticas de Dueñas con el poema "TODO DEPENDE" que a continuación publico. Al final quedé tercero. Ganó el Botijo de Oro Francisco Javier Vallín (primero por la derecha). El Botijo de Plata se fue con José Luis Bragado (primero por la izquierda) y el otro Botijo de Barro lo obtuvo José Antonio Galisteo (segundo por la derecha). Una tarde inolvidable en tierra palentina.


domingo, 3 de agosto de 2014

PUBLICACIÓN DE "FIN DEL PRINCIPIO"

Ayer asistí a la entrega de premios de los certámenes literarios de Baños de la Encina. Mi premio consistió en la publicación del poemario "FIN DEL PRINCIPIO" y en el trofeo que aparece en la foto, réplica del Castillo de Burgalimar. Agradezco sinceramente las palabras de Pepa Cantarero y de Alfonso Monteagudo sobre mis versos

Cuelgo los dos poemas que leí:

YA ME DIJO EL MÉDICO
cuando niño
que era una enfermedad de los adjetivos
pero que en su vademécum
no venía el nombre por los síntomas
Si acaso cuando se invente internet
repuso
podrás buscar alguna asociación o colectivo
de personas con tu misma dolencia
y crear un foro




BUSCO SEÑORA CÉNTRICA PARA AMISTAD CON VISTAS
libre de cargas y gravámenes
no imprescindible inglés ni ascensor
armarios empotrados con ternura
formalidad demostrable
Tres dormitorios sin hijos
calefacción central
curiosas abstenerse
Salidas a cenar bajo la luna
excursiones para mirar escaparates
preferiblemente religiosa
Fianza de dos meses
disponibilidad para viajar por la península
fijo más incentivos
alta en seguridad social el primer día
formación a cargo de la empresa


miércoles, 23 de julio de 2014

JUSTAS POÉTICAS DE DUEÑAS

Mi poema "TODO DEPENDE" acaba de ser seleccionado como finalista en las JUSTAS POÉTICAS DE DUEÑAS (PALENCIA). El próximo 15 de agosto los cuatro poetas galardonados hemos de leer nuestros trabajos en la iglesia de Santa María y después el jurado repartirá 1000 € y Botijo de Oro al primero, 500 € y Botijo de Plata al segundo y 300 € y Botijo de Barro a los dos terceros. ¡Deseadme suerte!

jueves, 26 de junio de 2014

PREMIO DE RELATO "PALOMA NAVARRO"

Grata sorpresa ayer al recoger el premio de poesía PALOMA NAVARRO. El Jurado no me había comunicado que también había ganado el PRIMER PREMIO de relato, así que cuando me nombraron no me di por aludido. Un gesto precioso que no olvidaré nunca y que agradeceré siempre.
 ¡Larga vida al certamen de Vilches que ya ha cumplido diecisiete convocatorias en poesía y dos en prosa!

Relato ganador del II certamen PALOMA NAVARRO.


EL BOMBARDERO DE ATXURI.

Viene decidido Iñaki, mi nieto, con un manojo de recortes en la mano izquierda y el asombro pintado a lápiz en sus ojos limpios. Entre los papeles ha liberado uno, que porta en la derecha, y que no distingo bien desde la miopía de mis ochenta y nueve años a causa de la luz deficiente del atardecer en Atxuri: Es una fotografía del tiempo de maricastaña y que, de pronto, al enfocarla en la retina y distinguir su contenido, ha desatado dentro de mí algún saco de esencias que ocultaba mal cerrado, como en una tienda de azafranes, pimentón y orégano, y que se han expandido como el gas que fueran antes de solidificarse en el pensamiento, fuera de mí, hacia la estancia contigua y la sala de estar, como el éter, como una plaga de mariposas diminutas.
            El nieto me dice que le explique aquello que no acierta a comprender acostumbrado a los mecanismos de colores de los artilugios modernos, a sus diecisiete años, ¡tan inocente todavía!. Es una foto del primer frontón Euskalduna lo que trae en su mano, aquel que se llevó la Guerra por delante y sobre cuyo solar edificarían el segundo unos años después, o es acaso una aldaba virtual en un corazón anciano, fin para el que fue inventada la fotografía, o tal vez una espoleta que ha activado la ingente bomba de mis recuerdos, o una bujía que ha puesto en marcha los cigüeñales de mi espíritu y me ha trasladado a aquella infancia feliz, con matices, que me tocó vivir en suerte y disfrutar en el primer cuarto del pasado siglo.
            El sudor olía de otra manera en aquel Bilbao de 1928, o mejor no, lo que aromaba distinto era la forma de eliminarlo: ese jabón ancestral que las matronas urgían con restos de despensa y sosa cáustica, o el tal Lagarto, no mucho más sofisticado en su composición aunque igual de eficaz en su profilaxis. El frontón calaba los sentidos con el perfume a humedad, a pétalos hervidos, de sus paredes vetustas. Y nosotros, niños románticos, o así nos veo ahora desde la perspectiva de los años, con los ojos agrandados de mirar desde la grada una pelota minúscula y la nariz educada en ordenar los efluvios, quizás al no tener otro entretenimiento más rentable, grabábamos a fuego lento cada recuerdo en las pituitarias como si se tratara del último, como si al siguiente domingo mi padre no fuera a llevarnos al Euskalduna. Desde mi puesto perenne, en la misma baranda del graderío de arriba cada velada, como el grumete de aquel barco simbólico, en la esquina contraria al marcador, me empapaba el vaho del linimento que ascendía desde el vestuario y el adobo de las lociones extremadamente varoniles del que abusaban los pelotaris, recién duchados y afeitados, hasta tal extremo que no podía respirar en mitad de aquella orgía de esencias, tosiendo desde el alma, aunque gozando lo inaudito, hasta casi el éxtasis, por alguna extraña reminiscencia masoquista que debí heredar de mis ancestros. Cómo no, las vaharadas de habanos, que podían cortarse con un sable por lo densas, de los escasos puros que encendían los de tribuna, los más pudientes, vegueros finos de precios inamortizables para un paladar poco entendido como el de mi padre por aquel entonces, y el roce manido de los billetes arrugados, como de naipe viejo, como de cartón mohoso empapado en aliento de ballena, que se cruzaban en las apuestas más atrevidas, rellenaban hasta rebosarlo el cántaro de mis percepciones. Además, mi hermano crujía constantemente pipas tostadas con sus enormes incisivos y escupía al suelo las cáscaras mojadas y hueras. A mí no me gustaba el sabor de los girasoles, en cambio me moría por aspirar la salmodia a tueste salado que escapaba de aquellas lámparas maravillosas y diminutas entre los dientes de Txomin. No sé si me olvido alguno, supongo que, agazapado detrás de sus mayores, o inadvertidos por la intensidad de los descritos, debieron pasárseme por alto retazos o reminiscencias de otras fragancias más sutiles, o quizás las almaceno, como coleccionista avezado, en recónditos campos neuronales, sin saber de su existir, sin la consciencia de su posesión, hasta que afloren por extrañas confabulaciones del sentido y me evoquen su natura y la estampa preciosa en la que los adquirí sin darme cuenta.
            Y junto a los olores he vuelto a oír el crujido de las chisteras, el balazo dormido de los pelotazos en la pared verdusca, el chirriar de las suelas rebeldes sobre la pista, los suspiros disimulados de las muchachas adolescentes ante aquellos hombres curtidos, las maldiciones con sordina que se cocían entre los labios de los jugadores y de los que apostaban, los aplausos atronadores, magnificados por el eco del eco de las palmadas en el espacio cerrado del Euskalduna…             

            He vuelto a pasear por los aledaños y a degustar la gaseosa que nos entretenía después de los partidos, mientras mi padre juzgaba lo visto con sus amistades en la barra, libando unos chiquitos y
emulando proezas de sus buenos tiempos deportistas, no en balde presumía de ser el gran Bengoechea III, deudor de una gran saga de triunfadores que se remontaba a mediados del siglo XIX con su abuelo Iñaki y trascendía su buen nombre al “Bombardero de Lezama”, su padre, tradición gloriosa rota por mí y por el resto de mis hermanos, en absoluto válidos para este arte por nuestra complexión débil y agilidad nula, y alardeaba de sus huesos rotos y mal curados en una retahíla de falanges deformadas por una soldadura defectuosa...
            Mi nieto sigue reclamando mudo, absorto, porque ha debido ver algún retazo de historia en el fondo blanco y negro de mis ojos, que le otorgue una recreación detallada, si no del paisaje urbano y sus personajes anónimos, sí al menos de mis emociones, del porqué de haber guardado aquella vieja lámina casi cien años en el fondo de una caja de latón, entre otras evidentes.
- Hijo mío, cosas de viejos - le digo, como espantando las moscas de su curiosidad. Pero él insiste en si alguno de los jugadores era yo, o mi padre, o algún pariente, creyendo rescatar algún rasgo común entre ellos y nosotros, por lo que me aprovecho de mi ancianidad y amparado en la demencia y en la falta de coetáneos que pudieran desmentirme, le digo que sí, que era yo el de la izquierda, el campeón de Vizcaya durante siete temporadas en la modalidad de cesta y punta, mi favorita, y que hubo una vez una ovación de quince minutos en mi honor cuando vencí a Bengoechea III, y le cuento cómo nos lavábamos al finalizar los partidos con jabón casero, y lo bien que olían las lociones de afeitar de aquel entonces y que me llamaban el “Bombardero de Atxuri” en los bares de chiquitos del Casco Viejo y que así enamoré a su abuela un domingo por la tarde, tras sorprenderla suspirando por mí durante un partido... 
            Él, que se sabe de memoria los milagros caseros de la saga, conoce perfectamente que le miento, pero no le importa seguirme la ocurrencia y, al terminar, me besa en la frente con una ternura infinita y deja sobre mí la estela afeminada de un aftershave americano que acaba por borrar el rastro en mi memoria, quizás para siempre, de aquellos olores bilbaínos de 1928...                               

miércoles, 25 de junio de 2014

PRIMER PREMIO DE POESÍA "PEPA CANTARERO"

Pues sí. Mi poemario "FIN DEL PRINCIPIO" ha sido distinguido con el premio de poesía "PEPA CANTARERO" en Baños de la Encina (Jaén). La entrega de premios se realizará el próximo día dos de agosto de 2014. El premio consiste en la publicación del libro y en la entrega de ejemplares al autor a modo de pago de los derechos de autor.

viernes, 20 de junio de 2014

PRIMER PREMIO DE POESÍA "PALOMA NAVARRO"

lunes, 9 de junio de 2014

PRIMER PREMIO DE RELATO

Acabo de ser informado de la concesión del primer Premio de relato "AGRUPACIÓN DE COFRADÍAS DE JAÉN", dotado con flor natural, trofeo y 300 euros.
Agrupación de Cofradías y Hermandades de la Ciudad de Jaén






                       El relato se titula:
                          "LOS ÚLTIMOS PÁJAROS". 

lunes, 26 de mayo de 2014

OCASIONES PARA ESTREMECERSE

Ya se han publicado las VIVENCIAS ganadoras y pueden leerse en


OCASIONES PARA ESTREMECERSE

Cuando alguien grite un gol de River o de Boca.

Cuando alguien redacte un capítulo de una novela
o componga una décima en un departamento de Cagüey.

Cuando una idea se refleje sobre un renglón rectilíneo,
no importa cuán largo o erudito sea,
o un niño escrute el horizonte con un periódico cilíndrico
y exalte desde su corazón la belleza de la aurora que se oculta en Guanajuato.

Cuando un adolescente en Asunción
quiera contar al mundo que se ha enamorado de una tímida,
y esta le responda, o no, con un beso o una excusa, según.

Cuando se ampute el silencio en Matanzas
o se articule un verbo en San José de Costa Rica,
un verbo que nunca se dijo antes porque no era necesario.

Cuando se mojen por accidente los pies en el Orinoco
y se blasfeme, con acento de Barrancas, al sentir húmedos los calcetines.

Cuando se pronostiquen sucesos nimios
en cartas dirigidas a una amante uruguaya, lejana y misteriosa,
y cuando la amante lejana y misteriosa proponga una cita en una cafetería de Montevideo.

Cuando un soldado beba vino de Mendoza
mientras lee en voz alta un discurso de Sandino.

Cuando el cacao y el café hilvanen conversaciones fragantes en una chocolatería de Managua.

Cuando se sorba mate mientras se oye un tango bonaerense en la penumbra de un garito.

Cuando un panameño te diga al oído en la Gran Vía madrileña,
en Tegucigalpa, en la muralla china o a las puertas del Moma:
“Soy tu hermano”,
y sientas en las venas una ebullición desconocida,
y se erice el vello de tus brazos, y el corazón te lata marcándose una cumbia.

Cuando alguno de los más de trescientos millones
que  facemos las Españas lea atentamente este poema,
y se emocione, o se indigne, o quede indiferente,
será la ocasión propicia para volver a estremecernos
por compartir de nuevo un gran tesoro:

El acervo cultural de nuestro idioma.

viernes, 23 de mayo de 2014

PREMIO OROLA DE VIVENCIAS EN MADRID

LAS VIVENCIAS GANADORAS DEL VIII PREMIO OROLA DE VIVENCIAS "FACER ESPAÑAS"

Apenas hemos conocido la decisión del Jurado, tenemos el placer de comunicarles los títulos y autores de las tres Vivencias Ganadoras del VIII Premio OROLA de Vivencias 2014 "Facer Españas".

El Jurado, reunido en la Real Gran Peña de Madrid el viernes 23 de mayo a las 20.00 horas ha elegido a las siguientes vivencias.

1º Premio: OCASIONES PARA ESTREMECERSE 
Autor: Esteban Torres Sagra, de Úbeda, Jaén

2º Premio: LOS VERSOS QUE YO ESCRIBO
Autora: Mª José Toquero del Olmo, de Valencia

3º Premio: FERVOR DE GUADALUPE
Autor: Ferrán Gallego Margaleff, de Sant Just Desvern, Barcelona

¡Enhorabuena! 

jueves, 1 de mayo de 2014

PREMIO DE POESÍA EN BURGOS

Yose Álvarez-Mesa, Esteban Torres Sagra, Javier Martín y Mamen Hernández, XIII Premios Al-Andalus Burgos



La Asociación Cultural Al-Andalus de Burgos ha fallado el XIII Certamen Al-Andalus de Poesía y Relato Corto.
Yose Álvarez-Mesa, con 'Candela la bella', ha ganado el Premio Especial por Andalucía en la modalidad de Relato, dotado con 800 euros.
El Premio Especial por Andalucía en la modalidad de Poesía, de la misma cuantía, ha sido para Esteban Torres Sagra.
En la modalidad de Relato de Tema Libre, dotada con 700 euros, el Premio es para Francisco Javier Martín Franco
El Premio de Poesía con Tema Libre, con la misma dotación, ha recaído en Mamen Hernández Cobos
La entrega de premios tendrá lugar el próximo sábado 10 de mayo.
(01/05/14) 

lunes, 27 de enero de 2014

VI CERTAMEN MICRORRELATOS DE ABOGADOS


Vuelve el CERTAMEN de MICRORRELATOS sobre ABOGADOS en su VI edición vuelvo a aparecer seleccionado en el mes de enero 2014.
V-Ed-Microrrelatos-abogados-slider
  • Para leer el micro éste es el enlace: 
  • http://www.microrrelatosabogados.com/historico1.asp?mes=1&ano=2014&ed=6

martes, 3 de diciembre de 2013

SEGUNDO PREMIO EN ÓLVEGA (SORIA)

ACABO DE ENTERARME DE LA CONCESIÓN DEL SEGUNDO PREMIO DE POESÍA

Certamen de Poesía Milagros Cacho Párraga

 EN ÓLVEGA(SORIA) POR MI POEMA: "10 A.M. Celebración, olvido, desencanto".



DIEZ (a.m.): CELEBRACIÓN. OLVIDO. DESENCANTO.




Nadie se acuerda, pero es mi cumpleaños, estoy casi segura.

Nadie me pregunta porqué llevo tan temprano el pelo suelto

y las entrañas con rímel. Amanece bronca,

pero echo un reojo al almanaque y me cercioro

antes de llorar en las tostadas.



El juez de la costumbre archiva mi denuncia por falta de preaviso

(me recuerda que han de pasar al menos veinticuatro horas)

y les otorga a ellos el beneficio de la duda.

Se fueron, los unos a la escuela, el otro a la oficina,

y yo me quedo sola sorbiendo un café con estricnina

y soplándome las velas, como siempre.



Me planteo, mientras quemo con la plancha una corbata,

la rebelión más silenciosa, una huelga de celo,

repartir pasquines por todos los rincones de la casa

pidiendo un referéndum por mi independencia,

pero no es constitucional, según han dicho por la radio en la tertulia.



A la vez, mi imaginación vuela por las nubes, libérrima,

sabiendo que cualquier electrodoméstico caliente es un lastre

y todo plan de vuelo una hipótesis adolescente que acaba en simulacro.

Cómo odiaba los días con horarios y patrones de conducta

y sin embargo mi vida es una fotocopia pegada con imanes en el frigorífico,

en el que están a punto de caducar dos yogures desnatados y algunas ilusiones.



Hay algo que se inflama en las meninges cuando paso al lado del espejo

y escucho un susurro derrotado, un aliento en ciernes

que me cuchichea al oído: “te vas abandonando a la estulticia”,

¡el miserable!,

o me pregunta por aquella chica pizpireta que antes se asomaba por mis ojos

y que hace un tiempo que no viene.



Se desgarra un canelón en mi intestino cuando se oyen estas cosas,

y pongo a cocer lentejas que fueron lentejuelas no hace tanto,

busco “estulticia” en un diccionario de sinónimos

y me derramo encima un bote de tomate frito

como si me hubieran acribillado la ternura

a ráfagas de ninguneo.



Me refugio en el tráfico y en el murmullo de las nimiedades.

Levanto una tormenta en el desierto de mi alcoba

con la harina de rebozar croquetas

y quisiera dormirme acurrucada en un peluche

y que me despertaran con un pétalo.





Pienso en todas las renuncias implícitas que no firmé y en las que sí.

En los romances dulces de los trece años a la puerta del colegio.

En los besos torpes que sabían a bollycao y a mandarina.



Definitivamente no me queda ningún síntoma

de aquella felicidad que me diagnosticaron.

lunes, 11 de noviembre de 2013

POEMA PRIMER PREMIO "PAN DE TRIGO" LA SOLANA 2013




Con Juani Torrijos, recibiendo el premio.
 NO SÉ ESCRIBIR POEMAS DE AMOR, Y TÚ LO SABES.




Eres tú –y con este comienzo me viene a la memoria Mocedades-

mi fortaleza.

Aunque no sé si se llamaba fortaleza o a qué otro nombre respondía

ese espacio exento de carreras cuando jugábamos de niños:

El hogar –decíamos- el recinto, la casa, el santuario…

el refugio donde uno podía dejarse reposar tranquilamente

y todo el mundo se paraba,

y todo el mundo respetaba aquel remanso

hasta que por fin volvía el resuello a los pulmones.



Eres certidumbre en los rincones de mis dudas: Si dices sí,

me parece posible cualquier atrevimiento,

cualquier cosa,

aunque a veces incluso asientes sin los labios y a veces

tu silencio amortigua las bisagras que chirrían en mi espíritu

o tu sonrisa lustra con el bajo de su enagua

las alas sucias de mis mariposas y no necesito que me hables.



Si dices no, saltan las alarmas siderales y se activan

los frenos de emergencia de esta locomotora pusilánime;

llueve calma sobre la osadía, se empanan mis surcos cerebrales

y los nimbos que nublaban mi criterio deponen su actitud

sabiéndose advertidos,

porque -cuando se me olvida tu paraguas-

yo me dejo llover muy fácilmente.



Sé de arreboles que madrugan y de cielos poco precavidos

que pagan entrada de tribuna para mirar tus ojos y copiarlos.



Algún día te contaré los denuedos para protegerte de dragones

que te asedian todas las noches en mis pesadillas,

o cómo soy capaz

de dibujar tu contorno en el espacio con la yema de mis dedos

sin equivocar una sola directriz en el ciego esbozo de tu partitura.



No sé si se trata de querer más que cualquiera

-esto no es competencia que pueda aquilatarse-

yo tan sólo mantengo tres certezas grabadas en mi mente a fuego:

No cambiaría estar contigo por nada que pudieran ofrecerme.

Repetiría hasta el infinito cada segundo que hemos disfrutado.

Y la tercera debe ser algo parecido

a acariciar juntos terciopelo o a sentir -como la primera vez que nos besamos-

cada noche de nuevo primerizas

aquellas hormigas revoltosas debajo del embozo.



Nunca escribo poemas de amor y tú lo sabes.

¡Hay tanto junto a ti…! que tal vez lo malgasto y no lo venero como debería,

lo dejo aquilatarse en mi bodega, lo cuelgo en mi memoria

como un abrigo cotidiano que me suelo poner todos los días

y por eso, por el uso deslucido, en su comodidad de tantos años,

no reparo en la calidad de su tejido incomparable y sus hechuras,

aunque, si salgo a la calle sin él, me noto desnudo por dentro;

si le produzco cualquier roce con un restregón de la rutina

lloro a solas sin que tú me veas;

si se aja con la herrumbre de cada aniversario que casi se me olvida

me procuro tu perfume en la droguería de guardia y vuelco su esencia para resarcirme,

y vuelvo a ser consciente del hecho extraordinario

que supone para mí rendirte pleitesía, medirte la cintura,

rozar las pestañas donde nace el torbellino,

enredar nuestros dedos sin querer cuando salimos a la vida,

perder la brújula en tus ojos o asumir la madurez como un regalo,

incapaz ya de afrontar cualquier vicisitud sin ti,

la mejor dádiva posible que pudo el destino depararme.



Para terminar, sólo decirte que te quiero…

porque no sé escribir poemas de amor, tú ya lo sabes.

martes, 8 de octubre de 2013

MICRORRELATOS DE ABOGADOS

Creo que, aunque sea por cansino, ya deberían darme el premio mensual de este certamen. He vuelto a ser elegido entre los 21 finalistas mensuales de septeimbre 2013. Os dejo el enlace por si os apetece leer mi "DIÁLOGO DE BESUGOS".

http://www.microrrelatosabogados.com/historico1.asp?mes=9&ano=2013&ed=5

Saludos cordiales.

lunes, 23 de septiembre de 2013

PREMIO EN LA SOLANA (CIUDAD REAL)

                                                   ¡Vuelvo a La Solana cuatro años después! 
Me han otorgado el primer premio "PAN DE TRIGO" de este año 2013. Colgaré el poema después de la entrega de premios que será el 9/11/2013. Además lleva aparejado ser el mantenedor del acto de entrega de premios del año siguiente, por lo que si no me falla la memoria, será Juan Lorenzo Collado, a quien conocí en Munera, el que haga los honores. Recuerdo que la otra vez se hizo una puesta en escena preciosa por parte del grupo literario del mismo nombre con poemas de Lope de Vega. Nos vemos allí. 

domingo, 25 de agosto de 2013

MICRORRELATOS DE ABOGADOS AGOSTO 2013

De nuevo ha sido seleccionado entre los finalistas mi micro.

Enlace para leerlo: http://www.microrrelatosabogados.com/historico1.asp?mes=8&ano=2013&ed=5

V Concurso Microrrelatos de Abogados

domingo, 7 de julio de 2013

POEMA SEGUNDO PREMIO POESÍA MOLINO BELLA QUITERIA

TODOS LOS DÍAS LE RESULTAN VIERNES



Deshoja sintagmas como pétalos de lluvia,

él, que ya superó todos los retos,

y va combando las sílabas de algún terceto

que vaga en su memoria

mientras mira pasar los vagones de su vida

desde una barbacana,

un puente elevado que le otorga perspectiva.



Hace malabares con los restos de la noche

cuyas migajas guarda en el bolsillo de su traje,

cuando se encamina, con los dedos atestados

de yemas amarillas,

a la umbría caliente, a la solana fría

de un lóbrego paisaje.

La aorta exhibe bajo el arquitrabe de su brazo

y un periódico en el otro para hacerse un quite

a modo de báculo incunable o contraseña

para una cita a ciegas con un ángel;

vestigios de juventud (amores y tauromaquia

a partes casi iguales)

ocupan su corazón, expuesto a la intemperie,

y la falta de humildad para pedir clemencia

o reconocer como ingredientes de la vida

el miedo inexplicable y el pánico a la muerte.

Cada mañana pasea en el mismo itinerario,

saluda a los troncos de idénticas acacias

y se disculpa consigo mismo si tropieza

o levanta un arco iris de agua sucia

al pisar una baldosa tambaleante

con sus viejos zapatones, manchados de barbecho.



Emérito de cada época, ¡y son tantas

las décadas que acumula ya en su debe!,

lleva siempre una prisa principiante,

como el que llega tarde a una corrida,

como el que busca algo bajo un grifo,

como el que nunca da nada por hecho,

como quien teme perderse un juicio rápido

o su propia muerte detrás de cada esquina.



Todos los días le resultan viernes

y predica una religión de anacreontes.



(Fue mi profesor en los setenta

y plantó en mi biografía una letra mayúscula

y un renglón vacío, unos gorgojos de tinta

y un plumier que rebosaba placentas

con estrofas en ciernes.)

sábado, 6 de julio de 2013

LA NOGUERA DE MI BISABUELO

PRIMER PREMIO JUVENIL DE POESÍA DEL XVI CERTAMEN PALOMA NAVARRO.


LA NOGUERA DE MI BISABUELO            POR MANUEL TORRES TENDERO, 15 AÑOS

                                                          

La primavera besaba

dulcemente la pradera

cuando el viento acariciaba

sutilmente la hierba

formando verdes olas infinitas.

El río descansaba

suavemente bajo el cielo azul

manipulado por los destellos

puros del sol;

las nubes, blancas y esponjosas,

con su vaivén, limpiaban el vuelo

de los pájaros que sobrevolaban

por encima de aquel árbol centenario,

aquel árbol de mi infancia,

testigo único de la vida

en aquella vieja y bonita pradera

donde crecí en silencio.

El día que lo cortaron

lloré junto a su tronco,

lavé con el río su herida

y quise cortarle la hemorragia

con un copo de nube

que le pedí a una golondrina.
 
FIN

jueves, 4 de julio de 2013

MICRORRELATOS DE ABOGADOS

Acabo de comprobar que estoy entre los finalistas de junio con el micro: "LA REPARTIDORA DE CURRICULUM".

Podéis leerlo en el siguiente enlace:

http://www.microrrelatosabogados.com/historico1.asp?mes=6&ano=2013&ed=5

Espero que os guste.

Desearía críticas y comentarios de quien lo lea.  Gracias